He visto (plagio con dedicatoria)

1

He visto como Alberto caminaba calle abajo hacia mi bar. Con el cielo gris sobre nuestras cabezas y la mañana de un temprano moderado, me ha dicho “qué lento eres, cómo es que no te han despedido todavía” Acto seguido ha comenzado a colocar las sillas de mi terraza, el escritor, el tipo de la mochila, el cacho cabrón encantador. Luego lo he visto tomando café y tarta con una chica, descuidado, tranquilo, educado. El cacho cabrón, el escritor, el Olmos.

2

Me he visto comprar el periódico en Madrid y terminar leyéndolo en Valencia. Todo en medio de unas decisiones precipitadas, planes confusos y llamadas al límite. Motivado, fundamentalmente, por una resaca melancólica que hizo posible que me fumase mis días libres en busca de darle un abrazo a un amigo verdadero.

3

He visto como Valencia se me abría en canal en una mañana de Viernes. Comprobé como el río de los callejeros es una quimera a la que no llegas en la realidad. Te asomas en cada barandilla, cruzas cada puente con la única esperanza de encontrarte con un hilo de agua que te diga que no estás loco. Pero no, el río no existe. En esta ciudad han decidido inventarse otra ciudad en el lecho mismo. Donde antes algo fluía, ahora quietud, nada más. Y la ausencia de cámara de fotos, esa que podría enfocar tus pensamientos llenos de chicas en bicicleta por el barrio del carmen, te recuerda que no estás de viaje. En realidad ni una mochila te has llevado y callejeas perdido con la misma ropa con la que apurabas el gintonic en la madrugada anterior. Felicidad, creo que se llama. Libertad absoluta en una ciudad donde nadie te espera, nadie te quiere, nadie te conoce. Donde nadie te dice nada. Donde nadie te miente.

4

He visto amanecer desde el hotel. En calzoncillos. Fumándome el primer cigarro del día. De mi vida. Contemplando como el sol tostaba la ciudad de las ciencias delante de mí. Vista imponente y desafiante. Calculada por ingenieros del espectáculo urbano. Arquitectos del plano general. Gente con estudios, pienso, gente con problemas, me digo.

5

He visto a tres chicas peligrosamente atractivas a una distancia prudencial. Esa distancia que permite que entiendan tus preguntas e impide que escuchen tus pensamientos llenos de deseo y congoja. La clave está en la distancia. El golpe duele más cuanto más cerca. Las chicas en bici y con tatuajes golpean de lo lindo. Te hacen cicatrices en cuanto te despistas. Distancia prudencial. Distancia.

6

He visto, dos noches antes, como Rosario contemplaba su imagen en la pantalla de mi ordenador. Se miraba y sonreía, guardando las palabras para luego. Sabedora de no haber contemplado su reflejo, si no la soledad que queda en las noches de alcohol y música. Imágenes del invierno pasado. Un recuerdo ficticio creado a golpe de ratón. El recuerdo de cuando éramos felices y bebíamos sabiendo que en el mañana, pocas buenas noticias se reciben.

7

He visto un personaje de ficción vestirse de persona normal. Hace unos días, una casualidad me hizo conocer a Dillinger. El chico que le sirve el café por las mañanas en mi bar le lee por las noches. El chico al que le sirvo el café por las mañanas me lee por las noches. Dillinger y Supercrisis compartiendo wifi. Ondas que escriben cosas parecidas sobre mendigos, bares y nubes. Ahora que sé el secreto, podríais matarme. Sé quien es dillinger. Alguien tiene un revólver?

8

He visto como intento enmendar las malas acciones del pasado reciente. Me he visto exigir respeto. Lo único que tengo, lo único que me queda, lo único que me importa. Me he visto pedir perdón entre dos copas de albariño. Hablar calma el corazón. Reconocer la verdad de la mentira ahuyenta los perros que nos mordisquean el cerebro.

9

He visto a rosario despedirse con un fuerte abrazo en la puerta de mi casa mientras Manu duerme en mi sofá. Copas de vino sin terminar y la casa que se desordena sola. Entonces me he venido a contaros esto desde la cama. Con mi canción sonando. Con mi cigarro agotándome los pulmones.

10

He visto como desordeno tres días en unos pocos párrafos. Si todos los días fueran así de canallas, de extremos, de peligrosos, de improvisados,
entonces esto, lo que demonios sea esto, merecería la pena.

7 comentarios :

Publicar un comentario