Extremadamente fácil


Sin novedad en el frente. No hemos divisado tierra, pero tampoco un abismo lleno de monstruos con forma de facturas impagadas o bolsas de basura con ropa de bebé. Todo está en stanby, informo. Eso es todo, una tensa calma llena de noches sin dormir y colillas recuperadas desde el fondo del cubo. El tema A está parado. Informo.

El tema B. Eso es otra cosa. Me he despedido, así, sin proyecto de futuro y sin gritos. Ese es mi estilo, tomar pocas decisiones pero asegurarme de que todas me conduzcan al fondo de algo.

Harto ya de muchas cosas cumplí lo que me había prometido quince minutos antes. Oye que me voy y tal y cual pascual. Fue fácil la verdad. Luego caminé destrozado hasta casa sintiendo que ya nada iba a ser lo mismo. Los pies te duelen después de doce horas trabajando, sin embargo no era esa la sensación. Me sentía vivo y decidido. Caminé con la moral bien alta y el sentimiento propio de aquel que está a punto de llorar o pelear con más fuerza. Era tal el subidón que a punto estube de atracar una farmacia. Necesitaba robar, mentir, arañar, aplaudir y repetir la tabla periódica sin consonantes.



Miento,lo que necesitaba era una chica guapa a la que poder besar en las barras de los bares. Nunca esa necesidad fue tan fuerte. Una chica a la que sentir a mi lado, una chica que me condujera finalmente a casa, que me diera la extrema unción bajo las sábanas para después, al quedarme domido, realizar la autopsia de mis sueños para saber la causa de su muerte. Sueños que mueren envenenados. Sueños dejando huellas en las latas de cerveza. Sueños al borde de un infarto si el teléfono no suena.

Pero nada de eso sucedió. Una ducha caliente, unos capítulos de no se qué, unos donuts con chocolate hundiéndose en más chocolate caliente. La velada perfecta para un hombre feliz, un hombre con el ego tan en forma que empequeñecería cualquier tarta de cumpleaños.

Y no he pronunciado la palabra follar. Informo.

7 comentarios :

Publicar un comentario