Kilómetros



Cuanto tiempo hay que dejar pasar antes de borrar los mensajes del teléfono?

Los manoseas una y ota vez, dejando pasar las horas. Lees y relees tatando de hallar la clave oculta, el código secreto que descifre el misterio del final imposible. Crees que serás capaz de borrarlos paulatinamente, a medida que la capacidad de almacenamiento lo requiera.

Siempre es mejor hacerlo de golpe, resetear sin más. Imposible, la habitación da vueltas, la cabeza te duele y no eres capaz.

En qué momento los chistes vuelven a hacer gracia? En qué momento dejas de reprocharte no haberlo hecho mejor? En qué momento olvidas su bebida favorita?

Cuantas veces te la tienes que cruzar para que el deseo de abrazarla no haga temblar tus piernas? Nunca soy capaz de hablar con naturalidad y solo digo chorradas. Unicamente pienso en tocarla y abrazarla en silencio un rato, dejar que pase ese momento y seguir con mi vida. No puedo hablar de nada y nada tengo que contar. Si lo hiciera, serían los reproches que uno gesta en las noches de insomnio.

Cuándo dejas de mirar el teléfono insistentemente para ver si te ha llamado? Cuándo olvidas mirar su portal al pasar?


Una amiga me decía el otro día que existe una ley que dice que se tarda en olvidar un diez por ciento de lo que duró la relación. Supongo que no es así, aunque me consuela pensarlo, la verdad.

Creo que la clave de todo esto es saber lo cerca que estabas de la orilla.

Me explico. Tardas un miserable segundo en dejar la huella de tu pie sobre la arena de la playa. Esa huella, insignificante para la inmensidad del paisaje, parece que puede durar para siempre. Cuando la observas estás contemplando la radiografía del aire que dejas a tu paso. Tú ya no estás sobre ella pero recuerdas tu pierna, segura y firme, en el momento de marcar la arena.

Esa huella puede durar días. Desaparecerá gracias a la acción del viento o de la lluvia, aunque si la miras atentamente, parece eterna..

Sin embargo, basta que suba la marea para que después de dos olitas desaparezca para no volver jamás. El dolor pasa con el tiempo, o puede que la marea lo haga desaparecer en un instante.

Cuando relees los mensajes, cuando piensas en abrazarala, cuando imaginas conversaciones y reproches imaginarios, lo único que haces es calcular lo cerca que estuvisteis de la orilla. Puede que en el fondo, nunca nos alejásemos demasiado del agua. Puede que en el fondo, la sensación de tiempo perdido se incruste esta noche entre mis uñas. Me aterra, puede.

En esas estoy, amigos, en una playa cualquiera, fuera de temporada, inclinado sobre la arena y calculando la posición de la maldita huella. Dolorido y fumando sin parar.



Quizás ella calculó la distancia el lunes pasado. Puede, me temo, que su huella estuviera a escasos centímetros de la orilla del mar.

13 comentarios :

Publicar un comentario